El interés compuesto convierte 10.000€ al 7% anual en 76.123€ a 30 años sin aportar un euro más. Con aportaciones de 200€/mes, supera los 290.000€. Cómo funciona, la fórmula, ejemplos verificables y por qué el tiempo importa más que el importe.
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El interés compuesto es la mecánica por la que los intereses que genera tu dinero pasan a generar más intereses. En cifras: 10.000€ invertidos a una rentabilidad media del 7% anual se convierten en 76.123€ a 30 años sin aportar un euro más. Si además aportas 200€ al mes, el capital final supera los 290.000€. Esta guía explica de dónde salen esos números, la fórmula que está detrás y por qué para un inversor pasivo el factor más importante no es la rentabilidad ni el importe: es el tiempo.
Es habitual encontrar la cita "Einstein dijo que el interés compuesto es la octava maravilla del mundo". No está documentada en ningún escrito de Einstein y la propia revista Quote Investigator la cataloga como apócrifa. Reconozcámoslo: la idea es brillante; la atribución es ficticia.
1. ¿Qué es el interés compuesto?
El interés compuesto es el interés que se gana sobre intereses ya acumulados. A diferencia del interés simple, donde solo el capital inicial genera rendimientos, en el compuesto cada euro de interés del año anterior empieza a generar intereses propios al año siguiente. El resultado es un crecimiento exponencial, no lineal.
- Capital inicial (P): El dinero que inviertes al principio.
- Rentabilidad (r): La tasa de retorno anual que obtienes (antes de costes e impuestos).
- Reinversión: Cada interés generado se suma al capital y comienza a generar a su vez nuevos intereses.
2. La fórmula del interés compuesto
La fórmula del interés compuesto con capitalización periódica es:
- A = P(1 + r/n)^(nt): Donde A es el capital final, P el capital inicial, r la tasa de interés anual (en decimal), n el número de veces que se capitaliza por año y t el número de años.
Para inversión bursátil a largo plazo se suele usar capitalización anual (n = 1), de modo que la fórmula se simplifica a A = P(1 + r)^t.
3. Ejemplo numérico verificable: 10.000€ al 7% anual
Si inviertes 10.000€ con una rentabilidad media del 7% anual durante 30 años sin aportar un euro más, esta es la evolución exacta del capital:
| Año | Capital al inicio | Interés del año | Capital al final |
|---|---|---|---|
| 1 | 10.000€ | 700€ | 10.700€ |
| 5 | 13.108€ | 918€ | 14.026€ |
| 10 | 18.385€ | 1.287€ | 19.672€ |
| 15 | 25.785€ | 1.805€ | 27.590€ |
| 20 | 36.165€ | 2.532€ | 38.697€ |
| 25 | 50.724€ | 3.551€ | 54.274€ |
| 30 | 71.143€ | 4.980€ | 76.123€ |
Observa los dos detalles clave. Primero: el interés de un solo año pasa de 700€ en el año 1 a casi 5.000€ en el año 30 — siete veces más sobre el mismo capital inicial. Segundo: los últimos 10 años aportan más capital final que los primeros 20 juntos. Esa es la curva exponencial trabajando.
4. Por qué el tiempo importa más que el importe
Una de las consecuencias más contraintuitivas del interés compuesto es que retrasar el comienzo cuesta mucho más caro que aportar menos. Compara estos dos escenarios al 7% anual:
- Ana: empieza a los 25, aporta 200€/mes durante 10 años y luego deja de aportar: Aportación total: 24.000€. Capital final a los 65 años: aprox. 281.000€.
- Beatriz: empieza a los 35, aporta 200€/mes durante 30 años seguidos: Aportación total: 72.000€. Capital final a los 65 años: aprox. 244.000€.
Ana aporta tres veces menos dinero y termina con más capital. La razón es que sus 10 años iniciales tienen 30 años por delante para componer. El tiempo es asimétrico: cada año que no inviertes lo pierdes para siempre.
Crecimiento de 10.000€ al 7% anual (interés compuesto)
Capital final según los años de inversión sin tocar el dinero
5. Aportaciones regulares: 200€ al mes durante 30 años
Combinar interés compuesto con aportaciones periódicas (DCA) es la combinación que utiliza un inversor pasivo medio. Si aportas 200€ al mes durante 30 años al 7% anual con capitalización mensual, el capital final ronda los 244.000€. De ese total, solo 72.000€ habrán salido de tu bolsillo: el resto (más de 170.000€) lo genera el interés compuesto. Puedes hacer tus propias simulaciones con la calculadora del enlace al final.
6. El enemigo silencioso: la inflación y las comisiones
El interés compuesto funciona en ambos sentidos. Si la rentabilidad nominal de tu cartera es del 7% pero la inflación corre al 3%, el crecimiento real es del 4% — y la diferencia a 30 años es enorme: 76.123€ nominales pasan a unos 32.434€ en poder adquisitivo de hoy.
Lo mismo aplica a las comisiones. Una diferencia de "solo" 1% anual en costes (por ejemplo, fondo activo al 1,5% TER vs. fondo indexado al 0,20%) puede recortar más de 20.000€ en el capital final a 30 años. Es la razón por la que la indexación de bajo coste suele ganarle al inversor medio: no por ser más lista, sino por dejar trabajar más tiempo al interés compuesto sin friccionarlo.
7. Errores comunes que rompen el interés compuesto
- Esperar al "momento perfecto": Cada año fuera del mercado tiene un coste de oportunidad enorme. Es preferible empezar imperfecto que esperar perfecto.
- Retirar beneficios prematuramente: Vender para gastar interrumpe la base sobre la que compone. Lo que sales de la cartera deja de generar a su vez intereses.
- No reinvertir dividendos: Si tu fondo o ETF es de distribución y gastas los dividendos, pierdes la parte más potente del crecimiento. Los acumulación los reinvierten automáticamente.
- Cambiar de estrategia con cada caída: Vender en pánico bloquea pérdidas y rompe el efecto compuesto. La constancia importa más que la genialidad.
- Ignorar los costes: Una comisión del 1% anual a 30 años equivale a regalar un cuarto del capital final. Mira siempre el TER y las comisiones de custodia.
El interés compuesto no es magia: es matemática. Lo difícil no es entenderlo, es respetarlo durante 30 años seguidos sin tocar la cartera. Esa es la verdadera ventaja del inversor paciente.
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